lunes, 27 de mayo de 2013

Armando un Home Studio - parte 2


- Micrófonos y preamplificadores. Lo lógico es comenzar comprando micrófonos versátiles y durables, que nos puedan servir para captura de muchos instrumentos y que no se rompan fácilmente. Históricamente (y aún continúa siendo así) los que rankean en esta categoría son primero el Shure SM58 y en segundo lugar el SM57.

Después podemos ir comprando micrófonos más específicos para lo que querramos grabar. Un condenser (sea de diafragma chico o grande) nunca está de más.

Como siempre, no conviene comprar algo muy económico pero poco confiable en cuanto a calidad y durabilidad; en ese caso es preferible esperar y comprar algo decente. Todas la marcas tienen algún modelo con mejor relación calidad-precio que el resto de su línea, no le tengan miedo a marcas como Behringer, se pueden llevar gratas sorpresas.


(c) Shure


  - Procesadores externos. Para la gran mayoría de usuarios de home studio éste es un terreno inexpugnable. Es cierto que los avances en software y plugins volvieron mucho menos relevante el hardware (sobre todo el económico), porque muchos plugins suenan realmente muy parecidos a sus versiones en hardware originales.

Donde sigue siendo fundamental el outboard es en conversiones AD-DA y clocks. La diferencia de utilizar un master clock externo comparado con el interno de una interfaz común, es abismal. Ésa suele ser la primer inversión en mejoras de outboard.


- Patchera. Hoy en un día el uso de una pachera tradicional carece de sentido porque casi no se usa outboard (procesadores externos) en un entorno de estudio casero. Incluso varios fabricantes (MOTU, RME, Antelope, etc) incluyen con sus placas de sonido un software host para ruteo y mezcla de entradas y salidas. Lo que antes se hacía exteriormente enchufando y desenchufando cables ahora se puede hacer con unos clicks, cambiando inputs, outputs, busses y ruteos sin tocar un solo cable.


(c) RME Audio


- Cables. Si te estás yendo de presupuesto, pensar que podés compensar comprando cables muy económicos es un GRAN error. No hablo de esos mitos de audiófilo, de esos cables dignos de la NASA: hablo de comprar cables apenas mejor que los comunes. No de precios exorbitantes, pero sí de buena calidad, con buenas soldaduras, flexibles y durables.

Un cable que cuesta un 15% menos que otro, pero dura la mitad de tiempo, no es barato sino caro. Abstenernos de hacer malas compras va a ayudarnos a mejorar nuestro setup con menos dinero.

Siempre sirve tener todo tipo de cables, ordenados y etiquetados según el largo. A veces un mismo conector se usa tanto para audio digital como analógico, por eso es importante rotular bien los cables y evitar confusiones.


- Accesorios. A medida que vamos invirtiendo más y más horas diarias en el estudio nos vamos dando cuenta qué es lo que nos falta para trabajar de manera más fluida. Todo lo que nos facilita el flujo de trabajo, nos deja más tiempo para trabajar más creativamente nuestro audio, nuestra música. Un mouse o un trackball, sumado a un conocimiento de shortcuts, puede ser cómodo, peor cuando probamos con alguna ayuda extra no se vuelve atrás.

Quizá esa ayuda puede ser un controlador MIDI. O una superficie de control con muchos faders. O una con botones programables. Por suerte hay infinidad de opciones hoy en día, y es realmente recomendable hacer ese upgrade.


(c) Septic Studio

- Comodidad. No tiene que ver necesariamente con sonido ni con música, pero crear y trabajar en un ambiente comfortable es mucho más grato, ameno y nos acerca a mejores resultados.

Ayudan mucho a eso, por ej: sillas cómodas; una iluminación que sea estática ni blanca neutral; colores plácidos en paredes; y hasta cierto "desorden ordenado" que nos transmita calidez y no la frialdad de una oficina.

jueves, 16 de mayo de 2013

Armando un Home Studio - parte 1


En los últimos años los estudios "hogareños" (categoría muy amplia que cubre desde una PC vieja con virus y usada por toda la familia, hasta el garage de Dave Grohl donde grabó el último disco de Foo Fighters) han tenido una expansión notable, en parte gracias a los avances en tecnología, y en parte por razones de mercado y economía de los estudios comerciales. A todo músico que tiene una compu en su casa le interesa dar el siguiente paso: empezar a darle mejor uso a esa compu, sea para componer, grabar demos, ensayos, o discos enteros.

(c) myhomestyle.org

Por supuesto que la configuración necesaria cambia según el uso que se le vaya a dar: un locutor no pretende ni necesita lo mismo que un compositor que trabaja mucho con MIDI y sintetizadores, pero aquí va una guía para equivocarse lo menos posible.

1 - Entorno. De nada sirve tener los mejores equipos del mundo si el ruido (acústico o eléctrico) está presente. Comprarse un micrófono de muchos miles de dólares lo único que hará es captar con más claridad esos ruidos, y en definitiva vas a volver a grabar con un SM58 de 120 dólares.

Entonces el primer análisis para hacer es donde se está armando. ¿La instalación eléctrica es moderna? ¿Puesta a tierra? ¿Es un edificio que tiene alguna antena de radiofrecuencia? ¿Celulares? ¿Tu vecino es una fábrica con máquinas que hacen ruido constantemente? En cualquiera de esos casos, el talón de Aquiles de tu home studio siempre va a estar en el entorno, y no en el equipamiento. Para ver soluciones caseras de acústica pueden ver este post (click aquí).

2 - Monitoreo. No hacen falta los mejores monitores del mundo para hacer buena música. Lo ideal es empezar con un sistema de monitoreo que uno conozca bien, desde hace mucho tiempo. Conocer cómo suena cada instrumento en ese sistema, qué le falta, qué le sobra. Si exagera cierta banda de frecuencias se puede trabajar igual pero sabiendo que esa exageración va a estar presente y no debe ser compensada en la mezcla porque sino cuando se escucha en otro sistema que no tenga esa "exageración" va  a tener un bache de nivel en esas frecuencias. Es importante recordar que si hay un bache pronunciado en algunas frecuencias (por mala acústica o deficiencias de monitoreo), eso no se puede compensar con ningún ecualizador. No se puede recrear algo que no se sabe de qué manera "no existe", por así decirlo.


También hablamos un poco de monitoreo en otro post (hacer click aquí).


Como en el home studio se supone que la posición de escucha va a ser de una sola persona (o dos como mucho), la ubicación ideal es formando un triángulo equilátero con vértices en la cabeza del escucha y los 2 monitores (ángulos de 60º). La altura debería ser con el tweeter (parlante de agudos) cercano o coincidiendo en nivel con las orejas. A medida que bajamos en frecuencia, los graves son menos direccionales, por lo que no es tan crítica su ubicación.


(c) garnishmusicproduction.com

Siempre sirve tener dos sistemas de monitoreo (uno más grande y de mejor calidad, y otro más pequeño y económico destinado a tener una mejor idea de cómo se escucharía en un estéreo hogareño). También es recomendable tener un par de auriculares a mano, para otra perspectiva de escucha (muchas gente escucha de esa manera hoy en día); para prestar atención a algunos detalles que quizá monitores hogareños o de baja gama no muestren con mucha precisión; para corregir ediciones, limpiar ruidos, etc.


3 - Computadora. Cualquier computadora moderna sirve para grabar, sea con sistema operativo Linux, OS X o Windows.  Si trabajás en Windows es muy recomendable destinar una partición separada, con una copia aparte del sistema operativo, diferente al del uso general de la máquina. Esa partición debe estar configurada especialmente para audio, desactivando desde el BIOS todo lo que sea innecesario (internet, etc.).

Si se va a grabar en alta resolución, en muchas pistas simultáneas, o se va a trabajar con bancos de samples pesados (hay softs que usan 50 o 60 gigas nada más que de eso) es conveniente utilizar un disco rígido dedicado, que no sea el mismo de arranque del sistema operativo. Eso libra de tareas pesadas a nuestro disco de audio y nos deja usar el 100% de sus recursos para audio.

4 - Interfaz. Acá, de nuevo, depende mucho del uso que le demos. ¿Cuántos inputs necesitamos? ¿Cantidad de preamplificadores? ¿Necesito que la interfaz procese audio o dejamos ese trabajo para la RAM de la computadora? Nunca es recomendable comprar marcas sin respaldo, sin drivers estables y actualizados, sin trayectoria constante en el rubro, porque así como aparecen desaparecen, y una placa sin drivers (sobre todo si la usamos en Windows) se vuelve obsoleta instantáneamente, no permitiendo actualizaciones de hard y soft, y perdiendo mucho valor de reventa.



(c) RME Audio



5 - Software. Ya cubrimos este tema anteriormente (hacer click aquí). Hay que conocer mínimamente las fortalezas y debilidades de cada software y con eso ver si es lo que necesitamos o no. Por ejemplo, si vas a trabajar mucho con Midi no tengas como mejor objetivo usar Pro Tools, hay muchos otros softs más convenientes para eso.

(sigue en el próximo post...)